MITOS Y REALIDADES

 

Mito: La partería es algo del pasado, rural y lejano a la realidad actual.

Realidad: La partería está más viva que nunca no solo en nuestro país sino en todo el mundo. A lo largo del tiempo, las ideas de que la partería se encuentra solamente en zonas aisladas, lejanas y de difícil acceso, deben quedar atrás. Lo cierto es que hoy existen distintas formas de ejercer la partería: de manera tradicional, con parteras certificadas y con enfermeras obstetras que te acompañan en tu hogar o en una institución de salud.

 

Mito: La partería es una práctica insegura para la mujer y su bebé.

Realidad: Si tienes un embarazo sano y en condiciones físicas óptimas, la partería es una práctica tan segura como la atención que puede ofrecer un médico. Es importante que siempre te informes y puedas platicar todas tus dudas con tu partera, para que ella conozca tus antecedentes de salud y dé seguimiento adecuado a tu embarazo. Siempre que existe alguna condición de riesgo en tu embarazo, como cuando la mujer tiene diabetes, hipertensión o surge alguna complicación en el embarazo o en el parto, las parteras saben dirigirte de manera oportuna con un médico especialista.

 

Mito: La cesárea es mejor que el parto vaginal porque que el bebé no sufre y tú no tienes dolor.

Realidad: La cesárea es una intervención quirúrgica mayor que debe realizarse con el objetivo de atender una complicación del embarazo o parto.

Si no hay complicaciones que indiquen la necesidad de una cesárea, el elegir un nacimiento vaginal protege al bebé y a la madre de los posibles riesgos de la cirugía. Por lo anterior, es importante promover los beneficios para la madre y el bebé del nacimiento vaginal. Nadie puede obligarte a elegir un nacimiento por cesárea

Mito: La posición ideal para parir es acostada.

Realidad: Parir acostada no es para todas. Existen tantas formas de parir como tipos de mujeres. Ancestralmente y actualmente las mujeres parían paradas o hincadas, ya que son posturas que naturalmente favorecen el nacimiento del bebé. Sin embargo, con la adopción de tecnologías, y para comodidad del personal de salud, estas posturas quedaron en desuso y parir acostada se volvió casi la única alternativa, aunque puede ser la menos propicia para las mujeres pues dificulta el nacimiento de los bebés. La partera que te acompaña durante tu embarazo puede ayudarte a que elijas diferentes posiciones que te sean más cómodas para el parto.

Mito: Si una mujer ya tuvo una cesárea, todos sus demás bebés deberán nacer de la misma forma.

Realidad: Aunque una mujer ya haya vivido una cesárea, es posible tener un parto en un siguiente embarazo.

El consejo, atención y acompañamiento de una partera desde el embarazo, puede ayudarte a lograr un parto vaginal.

¿Tienes otras dudas? Escríbenos y responderemos tus preguntas.